Y así, repasando esta nota en “Travuntué”,  plena zona del caldenal pampeano cuyo único contacto con el mundo exterior es la radio (desde hace dos años, cuando desapareció el servicio de los “celulares” por falta de señal), escuchamos al periodista radial Hermes Torra que informaba que se terminaba de vender la yegua de polo FINA PEPA, que montara Gonzalo Pieres en el  campeonato abierto  del 2008 y con la cual convirtió el “gol de oro”, en la suma de U$S 490.000; algo así como $ 2.000.000 con  comisión y gastos.

Hay razas equinas que superan en cuanto al número de cabañas a las tradicionales bovinas, tanto Angus como Hereford. Actualmente hay 670 criadores de equinos criollos y 440 de polo, según datos de la Sociedad Rural Argentina.

Ya la raza Criolla ocupa el segundo lugar, en el ranking de ventas de animales en pie, detrás de la Angus.

Existencia creciente de “Haras”

Con el transcurso del tiempo han venido existiendo numerosos haras que apuntalan  la producción equina, no solo desde el cuantum sino además con productos de reconocida genética tanto en lo que hace a la raza “criolla”, “cuarto milla”, “polo” y  últimamente la raza “árabe”, que será motivo de otro encuentro por ser la más pura y antigua del  mundo (más de 2.500 años antes de Cristo), de la cual deriva el “pura sangre de carrera”; cuya cría se encuentra suficientemente difundida en La Pampa.

Sumatoria de linajes

A los ya referidos linajes se les pueden sumar el “andaluz”, que fuera reconocido como raza desde antes del 1600 y considerado el caballo “aristocrático”, resultado de la cruza de equinos españoles con “berberiscos” (originarios del norte de África) y “árabes” que llevaran los moros a España en el siglo VII; el “anglo-árabe” o llamado también “pura sangre francés”; el “anglo-argentino” que fuera muy usado en el Ejército; el “anglonormando”, caracterizado por su volumen y usado en tracción de carros y artillería; el “trotador americano”;  el “frisón”, antiguamente caballo de guerra de los alemanes, de buen temperamento y dócil; el “percherón”, producto de cruza entre árabe y normando, que puede pesar entre 1000 y 1200 kilos; “caminador peruano” o “peruano de paso”, que se mueve por bípedos laterales, con las manos levantadas (campaneo) y los remos posteriores bajos; “paso fino”; “silla argentino”; etc. que no son muy frecuentes de encontrar en la geografía pampeana.

“Criollos” y “Salvajes”

La raza más numerosa, actualmente en La Pampa, debe ser la “criolla”,  de fuerte constitución, temperamento tranquilo y buena resistencia a marchas; descendiente de los primitivos españoles, traídos por los conquistadores de América y que se desarrollaron durante siglos a campo traviesa, llegando a reproducirse libremente y también en el oeste pampeano (predios abiertos) conocidos como “caballos salvajes” (kawellu o kawell, en idioma mapuche; abrev. kollú), hasta hace pocos lustros, que no reconocían propietario, lo cual provocaba verdaderas “cacerías” y cuyo destino fueron frigoríficos y mataderos mendocinos, bonaerenses y pampeanos.

“Caballos salvajes” que nada tienen que ver con los que estaban muy extendidos antiguamente en Europa y Asia pero que, como aquellos, vivían en manadas integradas por yeguas y potrillos, dominadas por un macho (padrillo).

Desprolijidades censales

No obstante, inexplicablemente, cuando se hace el censo anual (REPAGRO), por el Gobierno de La Pampa, el rubro equino aparece computado sin especificar categorías en forma pormenorizada (como en bovinos y ovinos); lo mismo ocurre cuando se lleva a cabo el relevamiento censal nacional agropecuario, donde tampoco está contemplado el detalle y, entonces, a través de los encuestadores se deja constancia en el reverso de los formularios,  al no haber casilleros previstos.

Lo referido conlleva una verdadera desprolijidad; atento a que se trata de números significativos.

“Fiesta del Pialador y . . .”

Aún más, en festivales nacionales y provinciales, donde el caballo es principal actor y en eventos de destrezas criollas, como la “Fiesta del Pialador y el entretenimiento gaucho”, se puede observar cotidianamente la numerosa presencia de cuidados corceles cuyo número supera varios centenares.

En la última -la Quinta- llevada a cabo en Santa Rosa, el 30 y 31/01/10, participaron más de 40 centros tradicionalistas y alrededor de 700 caballos, cuyo desfile se produjo por el propio centro de la ciudad y arterías principales.

La fiesta contó con la asistencia de más de cinco mil personas y fue organizada por la agrupación tradicionalista “Defendiendo lo nuestro”, presidida por Omar Lloyd.

Faena y exportación

En la localidad de Uriburu, La Pampa, se encuentra una de las cinco plantas frigoríficas de faena de equinos, existentes en el país, habilitada para exportar.

Si se analiza la faena equina, solo con origen en el ámbito pampeano, se observa que en el 2006 se faenaron 22.528 cabezas; en el 2007 sumaron 14.223; mientras que en el 2008 se llegó a 12.581.

Argentina lidera las ventas en el mundo, a través de la exportación, especialmente a Alemania,  Rusia,   Holanda,  Francia,  Italia y España.

Se trata de una carne más magra que la bovina, dulzona, con alto contenido de hierro y elevada digestibilidad.

Plan Ganadero Equino e irremplazabilidad del caballo

Por otra parte, el propio Gobierno provincial, junto al Banco de La Pampa, tienen implementado un Plan Ganadero Equino, para compra de reproductores machos y hembras, a tasa variable y hasta un máximo de  $ 200.000 por criador.

Sabido es que existen tareas rurales donde la intervención del yeguarizo continua siendo irremplazable y jamás podrá ser substituido por otros medios mecánicos, incluidos los cuatriciclos.

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Escribe Pedro Álvarez Bustos
Productor agropecuario y abogado.
pab@cpenet.com.ar

Pinceladas Equinas desde La Pampa - I

La evolución de la ganadería equina, en La Pampa, ha tenido variables extravagantes a través de décadas.

Vinculada al transporte y a la agricultura supo tener relevante intervención, que  luego fue decayendo ante la incorporación de motores, el avance de la mecanización del agro y permanente desarrollo  tecnológico. Circunstancias que fueron comunes en Argentina y otros países.

Dentro de las diversas razas equinas, algunas reconocen orígenes muy antiguos en el caballo “árabe” y otros más recientes como el caballo mexicano denominado “azteca”.

“Pesados” y “Ligeros”

En general en los equinos, como en todo ganado, se pueden determinar algunas características que los agrupan en: “Pesados”, los que presentan más de 650 kilos, grandes y fuertes; “Ligeros”, los que pesan menos de 650 kilos y con  líneas proporcionales.

Así como a los primeros se los conoce como “caballos de tiro”, a los “Ligeros” se los usa para montar en trabajos rurales,  paseos, carreras, pruebas de salto y otros deportes.

Va de suyo que los “Ligeros” son normalmente de “líneas largas”, mientras los “petisos” o “ponies” son de “líneas cortas”.

De sangre “tibia” o “caliente”

Desde el punto de vista de la “temperatura” de la sangre, están los de “sangre tibia” generalmente de origen alemán y los de “sangre caliente”, que muestran a simple vista un temperamento nervioso y alerta (v.gr. “árabes” y “pura sangre de carrera”).

Censos equinos pampeanos

A comienzos del siglo pasado (año 1906) existían  –solo en el Territorio de la Pampa Central- 243.119 yeguarizos. Previamente, en el año 1889 se habían determinado 110.125 cabezas equinas y  en el año 1895  unas 229.003.

Ya para el 2007 la existencia de equinos se vio reducida a 56.814 (en 1967 eran 97.415; en 1976 alcanzaban a 80.290; en 1980 sumaban 85.000; en el 2002 concretaban 59.083; 52.656 en el 2004; en el 2005 la cifra se acrecentaba a 56.673; y en el 2006 a 56.725).  

Mientras en el 2008 las cabezas de equinos, en la geografía pampeana, se advertían quizá erróneamente limitadas a 56.266, en todo el país -en ese mismo periodo- se estimaba que el número superaba los dos millones y medio, no obstante que surgían del censo 1.517.143 ejemplares.

Es uno de los negocios agropecuarios que más floreció en los últimos lustros, como pudo verse en la Exposición Nuestros Caballos, en la Rural de Buenos Aires (primeros días de abril 2010).

Crecimiento que amenaza con quitarle el sitial a la ganadería vacuna, como protagonista de los negocios en las exposiciones de Palermo.