En el establecimiento rural ubicado en cercanías de Cnel. Pringles, en la provincia de Buenos Aires, la Cabaña "La Legua" abrió las puer-tas de sus tradicionales
instalacio-nes, para mostrar a un gran número de
asistentes a la jornada, integrado por productores
ganade-ros y cabañeros, los reproductores que se ofrecerán a lo largo de todo este año en sus dos clásicos remates.
También se mostraron los toros padres de la cabaña, las vacas donantes, y parte del rodeo en formación de las razas Braford y Brangus, en las que también está incursionando Compañía La Legua, fundamentalmente para los campos del norte argentino.
Julio Alberdi, Administrador General de Compañía La Legua, nos brinda un breve panorama que resume
una historia de mejora ganadera que comienza allá en 1977 con la cabaña, y que luego amplió los servicios a susclientes a través del reconocido banco genético.
Alberdi remarca la meta conseguida tras décadas de selección en pro-cura de animales productivos: genética consistente, producción predecible y resultados a la vista.
"El tipo de toro comercial, de Frame intermedio, carnudo, de buena estructura y aplomos, que permita lograr novillos de buena ganancia diaria y rápida terminación, pensando en diferentes destinos".
Esta política de búsqueda de un tipo de hacienda productiva, libre de los populares "shows" de las |
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exposiciones, aleja en esta cam-paña a Compañía "La Legua" de la pista de Palermo y de los círculos de competencias nacionales, pero la buena noticia para los cabañeros es que se abren oportunidades para quienes sean adquirentes de los reproductores selectos en el venidero remate del Jueves 10 de Junio, ya que hay animales que ya se encuentran preinscriptos para participar en la pista palermitana, para competir con el nombre de quienes resul-taran compradores.
El trabajo paciente y detallado con los DEPs que se lleva a cabo desde hace largo tiempo en La Legua permite generar predictibilidad en los caracteres más importantes, definidos por Alberdi con palabras sencillas en cuanto a la muscula-tura, precocidad, fertilidad, aplo-mos, a los que ahora se agrega el gen que le confiere terneza a la carne; todo esto debe quedar impreso en animales fenotípica-mente interesantes, pero con todo el respaldo de los números para asegurar los resultados.
"Hoy los ganaderos estamos pasando por un período un poco mejor, pero no hay que enloque-cerse, porque no debemos olvidar que esto ocurre por las "despo-líticas" impuestas irresponsable-mente por el gobierno nacional," afirma con convencimiento Julio Alberdi, para agregar "Hay pocas vacas, por lo tanto van a "valer" por más que el gobierno no quiera, porque tras semejante matanza de vientres no alcanza la carne, y los valores de ésta arrastran a todos los componentes básicos de la canasta alimenticia". |
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Julio Alberdi también recuerda que "no debemos olvidarnos de la exportación, tan sólo debiéramos aprender de las políticas que llevan a cabo los países limítrofes". Y para hacer hacienda para la exportación no se comienza de un momento a otro; una vez liberados los mercados, hay que disponer de una genética adecuada para todos los fines.
El Med. Vet. Federico Krause es asesor genético de Cabaña "La Legua", y se mostró entusiasmado por la interacción lograda con los asistentes al Día de Campo; "la gente sabe que evolucionar en genética no es un tema fácil, ya que si bien hay corrientes de sangre disponibles, hay que buscar las combinaciones más adecuadas, que resulten las más útiles para los sistemas productivos."
En La Legua ya se ha tomado la decisión; de aquí en más se evaluarán detalladamente los reproductores a través de marcadores moleculares, una tecnología que resulta en un beneficio exclusivo que se convierte en seguridad, en predictibilidad, en quienes adquieran estos animales.
Entrevistados:
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Julio Alberdi
Administrador General de Cabaña "La Legua"
Med. Vet. Federico Krause
Asesor Genético de Cabaña "La Legua"
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Texto:
Gabriel Varela |